Ir al contenido principal

¡¡¡TRES HURRAS DESOBEDIENTES Y FELICES!!! POR LAS QUE PINTARON ESTO EN PLENA PEATONAL PORTEÑA.


LOS GESTOS, MIRADAS DESUBICADAS Y COMENTARIOS ACERCA DE NUESTRO CUERPO EN LA CALLE SON UNA FORMA DE VIOLENCIA SEXUAL COTIDIANA.


Rara vez hay piropos "lindos" que nos hagan sentir bien, más allá de lo que la fantasía masculina piense del efecto que nos causan cuando nos abordan por la calle. Si la mujer no te da cabida explícitamente, lo más probable es que el efecto sea de incomodidad, de angustia o de peligro porque estás invadiendo nuestra intimidad.

Si alguien te incomoda en la calle - siempre que veas que no te ponés en peligro- no te quedes callada y respondé con el mismo grado de atrevimiento y agresividad con el que se dirigieron a vos. La próxima vez, que se lo piense dos veces.

Si no te da para decir nada en ese momento o si querés compartir tu respuesta con nosotrxs, te invitamos a desquitarte con lo que te hubiera gustado decir y no te animaste o a compartir esa respuesta desobediente y feliz que todavía te hace reir para que pueda ser retomada como antídoto al acoso callejero.

Y PARA AQUELLOS SEÑORES QUE SE SIENTEN MUY MACHOS INCOMODANDO A CUALQUIERA QUE TENGA FORMA DE MUJER, ENTÉRENSE DE UNA VEZ:



!NO SOMOS UN POLLO AL SPIEDO!

Comentarios

grouchista ha dicho que…
el tema de las miradas es muy complejo; la mirada es también una forma en q tiendo hacia ese otro, por tanto, corporalidad, erotismo; es claro, la agresividad pero también privatización y/o abstractización de los cuerpos manifiesta el modo en q nos relacionamos habitualmente, habla de una construcción social -educación de la mirada, por tanto, q hay q deconstruir-; quizás, habría q pensar en qué tipo de sensualidades producimos, como si dijéramos impersonalmente, ¿no les parece? si el deseo es también -o sobre todo- una anónima producción, en la cual no poco tiene q ver la socialización mediática, esa máquina -pero no sólo-, y si además, la mujer deviene imagen-mercancía, vedette-objeto, y el valor-de-la-imagen es central, entonces, cabría hablar de una vida des-erotizada, o preguntar en torno a los modos de ser del erotismo; la normalización modela los cuerpos pero también las miradas

siempre anormales

gracias por el link!
DyF ha dicho que…
Es justamente eso lo que hay que deconstruir. El hecho de que seamos mujeres pareciera autorizar a los hombres a cualquier tipo de mirada sobre nuestros cuerpos. Se nos cosifica como objeto erótico. Una sociedad donde el cuerpo erótico es mujer y el masculino es "neutro". Ahí está la trama del poder. Nos estamos refiriendo a algo muy concreto: a violencia sexual naturalizada que nos agrede en la calle. De lo que se trata acá es de respeto por el deseo de la otra persona (la que es mirada). Viva el erotismo! pero no como intromisión. En lo profundo, algo en tu comentario me reenvía a la frase "háganse cargo de que son ustedes las que provocan". Sin ánimo de ofender,
AA
grouchista ha dicho que…
bueno, si me sintiera modernamente dueño de mí mismo, puro ego cogito, diría q nunca dije eso, que 'yo' hablaba del erotismo como relación social, y de su encarnación contemporánea, despersonalizada, mera objetificación -si cabe tal palabra-, pero bueh, dejo abierta la duda

un detalle muy menor, en el link pusieron taller de investigación/acción y es "investig/acción"

tá luego
Zeithgeist ha dicho que…
no se si es violento el tema de los piropos.. CReo q tampoco hay q tomarselos tan seriamente.
Lo que jamas entendi, es que carajo pretenden lograr diciendote AHH MAMITA TE CHUPO LA CONCHA.
Juro q no entiendo, y me dan un gracia terrible.
musidora ha dicho que…
Cada vez que a mi me dicen algo en la calle, respondo lo primero que se me viene a la cabeza: intento devolver la pelota de la manera más agresiva que me salga.
Hay que saltar mal, con bronca, para sacudir al enfermo que invade de esa forma tu intimidad.
Nunca me voy a olvidar de un piropeador insistente (el portero de una edificio cercano) que me abordó justo un día que yo estaba demasiado triste por una cosa que me había pasado: hice la catarsis de mi vida.
Y el barrio que se entere: no me es indiferente que se caguen en mi.
Devolver el piropo/agresión escuestión de entrenamiento. De un "imbécil" llegamos a un "hacete la paja, imbécil" y de allí un pasito más hasta "Cogete al perro, flor de imbécil" etc etc etc
Es terapéutico. Y político.
Atacadoporlosperros ha dicho que…
Creo que existe una diferencia entre piropo y escarnio o insulto. Si voy por la calle y sineto la interpelación de un otrx, seguramente se produzca un encuentro y tal vez el piropo, en tanto elogio o admiración, dispare una situación. El resto es paja, alucinación y sobre ese tipo de conducta alucinada se debería trabajar. Combatir el "piropo" como un gran colectivo de agresividad machista es tan absurdo como ver humanxs en una fiesta de strippers masculinos: ASCO y REPUGNANCIA, no por el cuerpo que vende un hombre, sino por la condición femenina que rezuma calentura

Entradas populares de este blog

Con ustedes… el catálogo del primer festival “La Mujer y el Cine” 1988

De la caja de la basura del que lo salvó una compañera en el laburo hasta nuestro blog desobediente y feliz, reactivado expresamente para poder compartir esta joyita con ustedes. Para retomar esta historia y ponerla en valor y que quede el documento a disposición para todxs aquellxs que quieran también retomar la posta. “Para nosotras, organizar este primer festival “La Mujer y el Cine” significa, por un lado, fomentar la expresión de un “sí, se puede” en otras mujeres de nuestro país que, por un motivo u otro, han visto postergados sus proyectos de hacer un film”, decía Susana López Merino, en la carta que abre este catálogo. “La Mujer y el Cine” se hizo por primera vez en Mar del Plata en 1988. Argentina hacía poco recobraba la democracia y las mujeres teníamos una inusitada participación en la cultura y cargos públicos. Casi diez años antes de que se reanudara el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata en 1996, del que luego fue una de sus secciones más prestigiosas. La in…

MIS PELOS POLÍTICOS!

LESBIANAS- FEMINISTAS Y PELUDAS!!!!
Mis pelos me dan vergüenza. Los miro. Los acaricio. Trato de pensarme con pelos en las piernas y no puedo evitar sentirme FEA? No. La palabra es más bien asco. Vergüenza. Un nudo contradictorio entre mi libertad y la cárcel de sentirme con la valentía de dejármelos siempre y cuando no empiece a hacer calor. Ridícula, me recuerdo diciendo en un telo en una cogida ocasional – “no estoy depilada. Si querés no me saco el pantalón”. Qué infamia! Ella no se tomó el trabajo de contestar mientras me desvestía. Me dejé llevar aliviada. Me había acordado de una amiga que me contó estar por coger muy caliente con una chica y que se le fuera la calentura después de verle los pelos. Que no había podido volver a tocarla. ¿?!!! “¿Pero no te das cuenta que la fobia es tan grande que te impide sentir placer?”, le dije. Está claro que tampoco tolera mis pelos. Los pelos en las piernas de su amiga. ASCO. Pánico social. Sentirme observada. Rechazada. Criticada. Pero lo …

Mitos sobre la prostitución

Campaña "Ni una mujer más víctima de las redes de prostitución"
Es el oficio más viejo del mundo
Falso. Supone que la prostitución es un atributo innato de las mujeres y, por lo tanto, inevitable, construcción muy conveniente al patriarcado y a los explotadores. La prostitución expone el propio cuerpo al servicio de otro, para que sea usado como mercancía, por tanto no es oficio sino esclavitud. Es imposible vender el cuerpo sin lastimar el alma. En sociedades primitivas, las mujeres aparecemos como parteras, alfareras, artesanas, curadoras, maestras, aurigas (conductoras de carro), recolectoras, antes que practicando la prostitución. Estos oficios ejercidos por las mujeres se pueden comprobar por la arqueología y la mitología popular pero son ignorados por la "historia" patriarcal. La prostitución tiene un inicio preciso: la afirmación del patriarcado.
Es una forma sencilla de ganar mucha plata
Falso. Las mujeres en situación de prostitución sufren daños irreparables,…