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El 31 todxs a la Plaza!

Liliana Daunes en radio Nacional: la lucha por el el derecho al aborto, la responsabilidad de los varones, la posición de los varones antipatriracales.

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Con ustedes… el catálogo del primer festival “La Mujer y el Cine” 1988

De la caja de la basura del que lo salvó una compañera en el laburo hasta nuestro blog desobediente y feliz, reactivado expresamente para poder compartir esta joyita con ustedes. Para retomar esta historia y ponerla en valor y que quede el documento a disposición para todxs aquellxs que quieran también retomar la posta. “Para nosotras, organizar este primer festival “La Mujer y el Cine” significa, por un lado, fomentar la expresión de un “sí, se puede” en otras mujeres de nuestro país que, por un motivo u otro, han visto postergados sus proyectos de hacer un film”, decía Susana López Merino, en la carta que abre este catálogo. “La Mujer y el Cine” se hizo por primera vez en Mar del Plata en 1988. Argentina hacía poco recobraba la democracia y las mujeres teníamos una inusitada participación en la cultura y cargos públicos. Casi diez años antes de que se reanudara el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata en 1996, del que luego fue una de sus secciones más prestigiosas. La in…

“Mi vida tiene valor, mi cuerpo no tiene precio”

La prostitución implica la violación sistemática de nuestros derechos como humanas y es la forma más cruda de legitimación de la violencia. Tiene un efecto negativo sobre todo el colectivo de mujeres, ya que refuerza la idea patriarcal de que todas tenemos que estar al servicio sexual de los varones. Reglamentar la prostitución no favorece a las mujeres: no nos protege de la violencia sexual, ni promueve una mejora en las expectativas de salir de la situación de prostitución. Es un regalo para los proxenetas, que se enriquecen con la explotación de mujeres, niñas y niños e incentiva a los varones a “comprar” estos cuerpos en un entorno social más permisible y de mayor aceptabilidad.

Existen policías, jueces y funcionarios que sostienen la prostitución pero también tu compañero de militancia o de trabajo, tu hermano, tu marido, tu novio, pueden ser cómplices, puesto que sin “clientes” no habría prostitución ni trata de personas para la explotación sexual.

“Desobediencia: por tu culpa voy a ser feliz”

El sistema patriarcal nos exige cumplir con dos mandatos: tener hijos sí o sí (maternidad obligatoria) y que te cases o tengas pareja varón (heterosexualidad institucionalizada). Cualquier desviación a estas normas es considerada como un crimen o una enfermedad y es por eso que, seas heterosexual o seas lesbiana las mujeres que no se juntan o se casan y las que no tienen hijos son muy criticadas.