
La acción
¿Vos sos caníbal? despertó un interesante debate en
Indymedia. Acusadas de "chicas" rígidas, estructuradas, con sexualidad no resuelta, feministas fundamentalistas...¿cuantas cosas más? quienes participamos de la acción de Lavalle y Florida el 23 de septiembre, queremos dejar en claro nuestra posición.
Somos mujeres y varones que consideramos que la prostitución es una de las formas que toma la dominación masculina en las sociedades patriarcales-capitalistas. El "cliente" de prostitución, el prostituyente está usando, violentando, comprando por un turno a una mujer, un niño o niña, una travesti u otro hombre que están en situación de inferioridad. Nosotrxs no estamos en contra de los hombres porque sean portadores de pija, la mayoría de las mujeres que participaron en la actividad (había varones también, como hubieran visto si se hubieran molestado en leer la nota) son heterosexuales o bisexuales. Tampoco estamos en contra de la prostitución por “represiones” sexuales; consideramos que tiene que ver con la violencia, no con el sexo, y para no repetir argumentos lxs remito al excelente post del colectivo
Hombres abolicionistas.

No oponemos la prostitución al matrimonio y “la familia”; por supuesto que el casamiento por dinero, conveniencia, necesidad, etc es prostitución, aunque sea unipersonal, y de todas formas ninguna de nosotras está a favor de una institución patriarcal y capitalista como esta. Nos han acusado de reprimidas, rígidas y estrechas personas que son incapaces de imaginar otro tipo de relaciones entre hombres, mujeres, trans e intersex, sean homo, hetero o bisexuales, que no sean la dominación o la alianza matrimonial. ¿De dónde sacaron que queremos instaurar un patriarcado “al revés” con las mujeres oprimiendo al resto? Es como decir que si estás en contra del racismo, odiás a la gente blanca. Esa es una opinión cuadrada basada en un prejuicio sobre lo que es el feminismo y no en una crítica sobre lo que hicimos. No fuimos a decirle a nadie en situación de prostitución lo que tiene que hacer o dejar de hacer, y si tener una postura sobre un tema que se oponga a la postura de otrxs es de “pseudofeministas”, pues entonces lo somos y a mucha honra! Un flaco nos dijo que él es tan puto (sic) por trabajar explotado como es puta su amiga que es explotada como escort, pero que él no elige y ella sí, le contestamos que sí elige. Su culo cotizaría en muchos lugares; él también podría mantener a su familia chupando pijas si quisiera, después de todo hay muchos hombres que consumen hombres. Nosotras, como mujeres, ganamos menos plata por igual trabajo en cualquier país del mundo (dicho no solo por las feministas, sino también por la ONU, los partidos de izquierda, etc). Por increíble que parezca, no vivimos del aire. Así que si nos vamos a poner a competir por quién es más explotadx, este muchacho lleva las de perder…

La prostitución no es un concepto: es una mujer, niñx, travesti u hombre hechx cosa, hechx esclavx, que chupa la pija de / es penetradx por un hombre que no eligió, y luego por otro, y después por otro, y mañana por otro más, y así. Son despreciadxs hasta por los usuarios de su miseria, culpadxs por estar en donde están, y la plata que ganan por sus cuerpos vendidos y su dignidad pisoteada ni siquiera va para ellxs porque siempre hay una coima que pagar o un chulo/fiolo que se queda con él. Creer que un pequeño porcentaje de personas en prostitución vip, es una muestra real de la prostitución en general es una mirada parcial. La mayoría de las personas en prostitución se paran en una esquina o prostíbulos. Una realidad muy lejana a las luces de la televisión y los programas de chimentos. A quienes dicen que es un “trabajo” tan rentable, maravilloso y que procura un “placer sensual” (aunque los orgasmos de las putas sean fingidos) lxs remitimos al testimonio de una testigo del caso de Marita Verón: “Bueno, entonces me quedo trabajando con Raúl Pierri en Mimo's de Nonogasta. El también tiene una agencia en La Rioja con su hijo Fernando, llamada Las Porteñitas. En la agencia los clientes llaman por teléfono para que les manden las chicas. Ellos las llevan a su domicilio y después las vienen a buscar. Pierri nos trataba bien y nos dejaba salir. De los nueve meses que estuve con él me pagó 800 pesos y me debe 700 pesos, yo quiero que él me pague lo que me debe porque yo en Mimo's trabajaba todas las noches y le hacía ganar como 250 pesos por noche de lunes a jueves, y de viernes a domingo 500 pesos por noche. E

n Mimo`s trabajábamos siete chicas y todas vivíamos ahí. El nos daba de comer y la hija de él, Paola, nos teñía el pelo porque era peluquera. Después nos descontaba los gastos.” (
http://www.casoveron.org.ar/) La chica que habla fue secuestrada a los 15 y la empezaron a prostituir a la fuerza. Lean el resto de su testimonio en la sección Resumen de la página sobre Marita, y después de eso sigan opinando sobre su “trabajo”. Ella “facturaba” 2.500 pesos por semana (sin franco y descontándole los gastos); en 9 meses, eso son 90.000 pesos. Le dieron 800 y le debían 700. ¿Quién no querría tener un laburo tan bien pago? No estamos a favor de criminalizar a las personas en prostitución, ni hacemos lo que hacemos para generar ese mensaje.
Lxs prostitutxs autogestivxs no existen, o son tan rarxs que en la práctica no cuentan.

Y quienes no han sido traficadxs muchísimas veces están forzadxs a prostituirse, de maneras no “obvias”, por parejas y parientes. No lo decimos nosotrxs, lo dicen mujeres como Sonia Sánchez, que han estado en la prostitución durante mucho tiempo: “En la prostitución la palabra / trata no existe. / El tratante es el fiolo / al que yo llamo marido. / Es mi padre. / Es mi hermano. / Mi familia. / En la prostitución la palabra trata no existe. / Existe lo que yo llamo "plazas", / y consiste en pasar / quince días en / burdeles asquerosos, / donde somos carne nueva / para ser explotadas, / manoseadas, / violadas por el / prostituyente-torturador / que es tu marido, / tu hermano, / tu hijo, / tu padre, / tu vecino. (Sonia Sánchez, Periódico MU/Julio 08 de
Cooperativa Lavaca) “En rigor, la prostitución no representa tampoco una salvaguarda más para asegurar la pureza del hogar, como no lo representan esas mismas leyes, cuyos efectos pretende contrarrestar. Casi el cincuenta por ciento de los hombres casados frecuentan los prostíbulos o los patrocinan. Es a través de este virtuoso elemento que las casadas -y aun los niños- contraen enfermedades venéreas. Asimismo no tiene ninguna palabra de condenación para el hombre, mientras que para la indefensa víctima, la meretriz, no hay ley lo suficientemente monstruosa que la persiga y la condene. No es solamente la presa de los que la poseen, durante el ejercicio de su "profesión"; lo es también de cada policía y de cada miserable detective que la persiga, de los oficialitos de los puestos de policía y de las autoridades de todas las cárceles a donde llegue.” (La prostitución, Emma Goldman) Sabemos perfectamente (como también dice Sonia en su
Carta abierta a las expertas y los expertos en trata ) que la violencia, el hambre, la falta de trabajo, educación y hogar empujan a las mujeres, las travestis, niños y niñas a la prostitución, y que con marchas y

escraches a los burdeles no vamos a cambiar eso. Sabemos que la prostitución y todo lo que implican no son un tema exclusivamente “cultural”. Pero no somos unas burguesas frívolas a las que molestan las prostitutas que afean nuestra vereda, como sugieren algunos. No nos juntamos hace una semana para debatir el tema después de tomar el té y se nos ocurrió hacer esto. Todxs somos militantes (varones y mujeres) que queremos otro mundo, en el que no dejaríamos piedra sobre piedra, porque todo está mal: Duelen el hambre, la miseria, el racismo, la injusticia, el imperialismo, la homofobia y miles de cosas más, pero no tenemos las espaldas tan anchas como para dar una respuesta a todo. Peleamos en muchos frentes, de la mejor manera que sabemos y podemos.

Y en este frente en particular, no hacemos marchas y escraches frente a los prostíbulos, hicimos una profunda autocrítica del único escrache en el que participamos, justamente porque no queremos ir a forzar nuestro mensaje a las que están ahí adentro. No nos parece una situación sencilla en la que podamos intervenir alegremente. Sostenemos que la prostitución no es un trabajo, y no puede serlo. Sabemos que hay quienes estando en la prostitución opinan diferente, y respetamos su postura, pero creemos que algo que es una forma de esclavitud (vender un cuerpo y una voluntad ¿de qué otra forma puede leerse?) y de violencia jamás puede ser un trabajo. Algo que genera tanto estrés postraumático como el que sufren los veteranos de guerra, no es un trabajo.

Por muy “consentido” que esté y por mucho que intenten equipararlo con el trabajo en general en la prostitución siempre, siempre se estigmatiza a la persona en prostitución. Miles de asesinatos, violaciones, golpizas a mujeres y travestis en prostitución quedan impunes, como el asesinato de Sandra Cabrera en Rosario; el de las más de 14 mujeres en prostitución asesinadas por el supuesto “Loco de la Ruta”; el de Vanesa Martínez, una argentina que fue a realizar desnudos en un club nocturno en México y su cuerpo apareció en una morgue de la facultad de medicina; las cientos de travestis asesinadas y golpeadas, y tanto otros hechos que ni siquiera llegan a los medios masivos. Si ponemos ejemplos con otras formas de opresión, puede quedar más claro a qué nos referimos. En muchos lugares ocurrió que la “abolición” de la esclavitud fracasó en la práctica, ya que negros y negras libertxs volvían a sus amos al cabo de semanas de vagar por lugares que no tenían nada para ellxs, donde lxs seguían considerando animales o peor. Preferían malvivir esclavxs que morir de hambre en “libertad”. ¿Eso significa que la esclavitud está bien?. En India, hay ciudades enteras llamadas “Villa Riñón” donde se juntan mujeres que han vendido un riñón para ayudar a sacar a sus familias de la miseria, y que luego son repudiadas por sus maridos (mi fuente es un número de la revista National Geographic sobre esclavitud moderna). Ellas “eligen libremente” vender sus órganos. Entonces, ¿está bien que alguien los compre?

No hay nada que sea “más opinable y menos urgente” en la lucha contra la prostitución y la trata. Las mujeres estamos más que hartas de escuchar que lo que nos oprime a nosotras puede esperar. Cállense y esperen su turno, que cuando terminemos con lo importante vamos a atender a las minucias que las molestan. Cuando hagamos la revolución y las mandemos otra vez a casa a ser sirvientas, van a ver qué felices van a ser en el nuevo mundo. Pero hay muchas mujeres que no pueden esperar: Marita Verón, Florencia Pennachi, Andrea López, Fernanda Aguirre. Sus vidas ya no son de ellas (su cuerpo) lo único que tenemos, no son de ellas, y están solas en una pesadilla atroz que viene durando años, mientras quienes las quieren las buscan desesperadamente. Los que las violan todos los días saben dónde están, los que pagan para cogérselas sin importarles una mierda de su vida se callan, y ellas siguen dando vueltas por los prostíbulos que se han convertido en todo su horizonte. Entonces preguntamos: ¿esto no es urgente? Algunxs opinaron como si los “clientes” fueran gente sensible que mientras se bajan la bragueta le preguntan a la mujer / niñx / travesti / hombre que tiene delante si lx secuestraron, si tiene hijxs que mantener, si lx engañaron, si tenía hambre… Aprovecharse de quien es más vulnerable es criminal, y eso no pasa por ser hombre, pasa por ser una basura.

No equiparamos la venta de un “servicio sexual”, a la venta de la fuerza de trabajo en general, situación en la que tampoco estamos de acuerdo: no somos capitalistas, al contrario. Sabemos perfectamente que la prostitución, tiene una historia mucha más antigua que el capitalismo; el patriarcado tiene una historia mucha más antigua que el capitalismo. Nos permitimos poner en duda la afirmación de que en sociedades antiguas “no patriarcales” la prostitución haya significado otra cosa, pero digamos que fue así: ¿acaso vivimos en esa sociedad? No. En esta, todas las mujeres (o quienes ocupamos el lugar “femenino”, de lo Otro, en la sociedad) somos, aunque sea potencialmente, las putas de alguien. Frente a eso, decimos que
ninguna mujer nace para puta. Que nuestras vidas tienen valor y nuestros cuerpos no tienen precio. Nuestros cuerpos son un campo de batalla, y no vamos a dejar de pelearla!
Comentarios
Ojalá podamos usar este espacio para dar a conocer mas de estas opiniones.
Saludos
Abrazos, y sigan adelante.
tukudellepiane@hotmail.com
http://antisadomaso.blogspot.com/2009/02/el-lado-oscuro-de-la-fuerza.html
http://argentina.indymedia.org/news/2009/02/652920.php
No se si se podrá acceder, a veces la tecnología me supera, je, buaah en todo caso por no leerme nadie se va a morir. Chau!