lunes, 15 de noviembre de 2010

TRES ENCUENTROS TRES: NUESTROS ÚTEROS COMO FUENTE DE PLACER!

Los encuentros de mujeres son maravillosos. Precisamente por eso, porque permiten encontrarnos. En Paraná, en el XXV Encuentro Nacional de Mujeres, caminando por improvisada feria en la lesboplaza me topé con un hallazgo desobediente y feliz. Una muñeca de trapo con la panza transparente por la que se ve un bebé también de trapo. La muñeca puede parir al bebé a través de sus genitales, amamantarlo, y acunarlo con un abrazo hecho de velcro. Arrodillada como yo e igual de fascinada, una nena experimentaba obsesivamente una y otra vez el acto de hacerla parir. Decía que quería jugar con “la mamá de verdad”.


Tres hurras desobedientes y felices para las compañeras de la ovejita negra que se toman bien en serio los juguetes.

Cuando salí de mi asombro y busqué a mi alrededor quiénes habían traído semejante prodigio encontré a las chicas de la colectiva maternidad libertaria y a través de ellas el libro de Casilda Rodriganez “Pariremos con placer”. Ahí pude leer cosas como “Como parte de la violencia interiorizada de la negación de nuestros cuerpos y de nuestras vidas la cultura patriarcal hace que las mujeres perdamos la conección con nuestros úteros. Así es como las danzas del vientre actuales son un vestigio de las danzas sexuales autoeróticas que practicaban las mujeres en la antigüedad, formando rondas, de manera colectiva.”
Siguiendo esta línea se entiende por qué se disocia la maternidad y el parto de la sexualidad de las mujeres. El reivindicar el parto como un acto sexual, permite entender por qué las contracciones que se consideran “adecuadas” y producen dolor son, en realidad, calambres, contracciones altamente patológicas por el estado de stress y alerta en el que entramos en el hospital.
Toda la sexualidad por definición es de extrema relajación y el miedo es incompatible con cualquier acto sexual. Como dicen las compañeras de Colectiva Maternidad Libertaria podemos ser mujeres sin ser madres, ser madres sin parir y también PODEMOS PARIR CON PLACER Y PARIR CON PODER. 
Reencontrar nuestros úteros para hacerlos vibrar a piacere, (Rodriganez habla de “úteros en estado de medusa”), independientemente de si alguna vez decidimos ser madres o no.

Así fue como el tercer hallazgo, ya fue de vuelta en casa. Luego de haberme devorado el libro y de mentalizarme tres días seguidos en tratar de visualizar mi útero, logré encontrar la pequeña rana en mi panza.
Iniciemos nuestro camino con la reconección con nuestros úteros como parte inalienable de nuestra sexualidad. Como dice la Rodriganez, hay que correr la voz, las mujeres tenemos que contarnos muchas cosas, de mujer a mujer, de mujer a niña, de madre a hija, de vientre a vientre.
una de las desobedientes...  feliz con sus nuevos orgasmos uterinos




2 comentarios:

Lu Muzzin dijo...

se me erizó toda la piel... increíble que ni siquiera podamos ser conscientes de nuestros propios órganos y su importancia... pensar en el útero....

DyF dijo...

sip! increíble. y te digo más, para mí no más pastillas para el dolor de ovarios. buscando las ondulaciones suaves del útero con sólo concentrarme se me pasa. pasemos la bola, chica!